Líder indígena, defensora de los derechos humanos
Candidata Vicepresidencial 2026
Aida Marina Quilcué Vivas es una destacada líder indígena colombiana del pueblo Nasa, reconocida internacionalmente por su incansable defensa de los derechos humanos, los territorios ancestrales y la autonomía de los pueblos originarios.
Nacida en el resguardo indígena de Totoró, en el departamento del Cauca, Aida creció inmersa en la cosmovisión Nasa, heredando de sus ancestros el compromiso con la defensa de la tierra, la cultura y los derechos de su pueblo. Desde muy joven, demostró su vocación de liderazgo participando activamente en las mingas y asambleas comunitarias.
— Aida Quilcué
Su formación académica en Derecho le proporcionó las herramientas jurídicas para fortalecer su labor como defensora de los derechos de los pueblos indígenas. Ha participado en importantes foros nacionales e internacionales, llevando la voz de las comunidades indígenas colombianas ante organismos como la ONU y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Primera mujer en ocupar este cargo histórico en el Consejo Regional Indígena del Cauca, liderando las luchas por la defensa del territorio y los derechos indígenas.
Lideró la histórica Minga de Resistencia Social y Comunitaria, movilización que recorrió Colombia denunciando las políticas gubernamentales y exigiendo respeto a los acuerdos con los pueblos indígenas.
Reconocida con este prestigioso galardón por su contribución a la construcción de paz y la defensa de los derechos humanos en Colombia.
Continúa su labor como referente del movimiento indígena colombiano, participando en procesos de paz y defendiendo los derechos de las comunidades.
Junto a Iván Cepeda, conforma la fórmula presidencial que busca transformar Colombia con justicia social, paz y respeto por los pueblos originarios.
La tierra no es una mercancía. Es la madre que nos da vida y debemos protegerla para las generaciones futuras.
Luchamos por una Colombia donde todos tengan las mismas oportunidades, independientemente de su origen o condición.
La verdadera paz se construye con justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición para las víctimas.
El respeto a la autodeterminación y las formas propias de gobierno de los pueblos originarios es fundamental.
Las mujeres indígenas somos guardianas de la vida y merecemos participación plena en todas las decisiones.
Colombia es diversa y esa diversidad es nuestra mayor riqueza. Juntos somos más fuertes.